¡Y así, lo que me figuraba que no suponía nada para mí, representaba ni más ni menos que toda mi vida! Como nos ignoramos. Urgía poner fin a mi sufrimiento; cariñoso conmigo como mi madre con mi abuela moribunda, con esa buena voluntad que se pone en no dejar sufrir al ser querido, me decía a mí mismo: “Ten un segundo de paciencia, hallaremos remedio, tranquilízate, no te dejaremos sufrir así. Todo esto no tiene ninguna importancia porque la haré volver enseguida. Examinaré los medios, pero de un modo u otro ella estará aquí esta noche. Conque inútil preocuparse”.
Proust, Albertine desaparecida.

EPITAFIO

Un pájaro vivía en mí.

Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.

Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.

¡Digo que el hombre debe serlo!

Aquí yace un pájaro.
Una flor.
Un violín.

JUAN GELMAN
De El violín y otras cuestiones, 1956

En lo alto del día
eres aquel que vuelve
a borrar de la arena la oquedad de su paso;
el miserable héroe que escapó del combate
y apoyado en su escudo mira arder la derrota;
el náufrago sin nombre que se aferra a otro cuerpo
para que el mar no arroje su cadáver a solas;
el perpetuo exiliado que en el desierto mira
crecer hondas ciudades que en el sol retroceden;
el que clavó sus armas en la piel de un dios muerto
el que escucha en el alba cantar un gallo y otro
porque las profecías se están cumpliendo: atónito
y sin embargo cierto de haber negado todo;
el que abre la mano
y recibe la noche.

José Emilio Pacheco.-

τὸ πεπρωμένον φυγεῖν ἀδύνατον.
(Tò peprōménon phygeîn adýnaton)
"Imposible escapar del destino"

ille dolet vere qui sine teste dolet’
Siente verdadero dolor el que se duele sin testigos.
Marcial

Tell me, enigmatical man, whom do you love best, your father,
Your mother, your sister, or your brother?
I have neither father, nor mother, nor sister, nor brother.
Your friends?
Now you use a word whose meaning I have never known.
Your country?
I do not know in what latitude it lies.
Beauty?
I could indeed love her, Goddess and Immortal.
Gold?
I hate it as you hate God.
Then, what do you love, extraordinary stranger?
I love the clouds the clouds that pass up there
Up there the wonderful clouds!

El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.
Nietzsche
El hundimiento del velero San Marcos en el que se ahogaron, frente a la bahía de Ondarroa, su tío Ignacio y su abuelo Canuto, sin que después hallaran sus cuerpos. Maritxu nos había contado que los de casa vieron de cerca el desastre, pero que no pudieron hacer nada. El dolor había resultado aún más terrible precisamente por eso: ver que los tuyos se ahogan y no poder hacer nada para salvarlos.
Kirmen Uribe, Bilbao-Nueva York-Bilbao
OCCIDENTE.- s. Parte del mundo situada al oeste (o al este) de Oriente. Está habitada principalmente por Cristianos, poderosa subtribu de los Hipócritas, cuyas principales industrias son el asesinato y la estafa, que disfrazan con los nombres de «guerra» y «comercio». Esas son también las principales industrias de Oriente.
AMBROSE BIERCE, Diccionario del diablo
un viejo periodista fracasado y feliz fuma y bebe whisky en un vagón restaurante de un tren nocturno que viaja por la campiña francesa entre gente que cena y es feliz y camareros con pajarita negra, mientras piensa en un hombre acabado que tuvo el coraje y el instinto de la virtud y por eso no se equivocó nunca o no se equivocó en el único momento en que de veras importaba no equivocarse, piensa en un hombre que fue limpio y valiente y puro en lo puro y en el libro hipotético que lo resucitará cuando esté muerto, y entonces el periodista mira su reflejo entristecido y viejo en el ventanal que lame la noche hasta que lentamente el reflejo se disuelve y en el ventanal aparece un desierto interminable y ardiente y un soldado solo, llevando la bandera de un país que no es su país, de un país que es todos los países y que sólo existe porque ese soldado levanta su bandera abolida, joven, desharrapado, polvoriento y anónimo, infinitamente minúsculo en aquél mar llameante de arena infinita, caminando hacia delante bajo el sol negro del ventanal, sin saber muy bien hacia dónde va ni con quién va ni por qué va, sin importarle mucho siempre que sea hacia delante, hacia delante, hacia delante, siempre hacia delante” Javier Cercas, Soldados de Salamina

un viejo periodista fracasado y feliz fuma y bebe whisky en un vagón restaurante de un tren nocturno que viaja por la campiña francesa entre gente que cena y es feliz y camareros con pajarita negra, mientras piensa en un hombre acabado que tuvo el coraje y el instinto de la virtud y por eso no se equivocó nunca o no se equivocó en el único momento en que de veras importaba no equivocarse, piensa en un hombre que fue limpio y valiente y puro en lo puro y en el libro hipotético que lo resucitará cuando esté muerto, y entonces el periodista mira su reflejo entristecido y viejo en el ventanal que lame la noche hasta que lentamente el reflejo se disuelve y en el ventanal aparece un desierto interminable y ardiente y un soldado solo, llevando la bandera de un país que no es su país, de un país que es todos los países y que sólo existe porque ese soldado levanta su bandera abolida, joven, desharrapado, polvoriento y anónimo, infinitamente minúsculo en aquél mar llameante de arena infinita, caminando hacia delante bajo el sol negro del ventanal, sin saber muy bien hacia dónde va ni con quién va ni por qué va, sin importarle mucho siempre que sea hacia delante, hacia delante, hacia delante, siempre hacia delante” Javier Cercas, Soldados de Salamina